martes, 20 de septiembre de 2011

CAPÍTULO III: IMPACTO DE LA ESCOLARIDAD EN LOS MERCADOS DE TRABAJO Y EN LA DISTRUBUCIÓN DEL INGRESO: EL CASO DE MÉXICO (1960-1970)

Introducción
     
Al analizar el papel desempeñado por la educación formal en la transmisión integracional de las desigualdades sociales consistió en que la expansión experimentada por el sistema escolar durante la década de los sesenta, no favoreció significativamente la movilidad social integracional.

Egreso del sistema escolar

Al realizar el estudio, se carecía de cálculos confiables en relación con el número de individuos que durante la década de los sesenta se graduó o abandonó el sistema escolar mexicano. Por lo que se desarrolló un procedimiento matemático que permitió hacer cálculos de aquellas tasas de transición que resultaran compatibles con información de carácter demográfico.

Incorporación del egreso escolar a la PEA

En este apartado se describe de forma detallada el procedimiento que se empleó para calcular el número y la composición de los egresados del sistema escolar que se incorporaron a la población económicamente activa (PEA) durante la década de los sesenta.

Efectos de la expansión escolar en el mercado de trabajo (1960-1970)

El coeficiente de participación de la población de 12 años y más, en la población económicamente activa, disminuyó de 51.1 a 43.6% entre 1960 y 1970. Esto se intensificó en las cohortes más jóvenes y en las más avanzadas, en las menores de 25 y mayores de 52 años de edad.
Así mismo se detectó que a mayores niveles de pobreza correspondieron disminuciones más pronunciadas en las tasas de participación en la PEA.
Las enseñanzas de nivel posprimario, a las cuales corresponden principalmente las cohortes mencionadas, se expandieron durante la década de los sesenta con mayor rapidez en las regiones más desarrolladas. Si la expansión escolar constituyera la única explicación a este fenómeno, las tasas de participación se habrían abatido fundamentalmente en tales regiones. Lo que ocurrió fue lo contrario. Las variaciones observadas en las tasas de participación podrían interpretarse también como indicativas de la escasez de oportunidades de trabajo.

El índice de desempleo

Coeficientes de desempleo abierto se incrementó en más de 100%, al pasar de 1.62 a 3.74% de la población económicamente activa. El censo de 1970 muestra que de quienes carecían de empleo, alcanzaron por lo menos seis años de escolaridad. Esto índica que ya se está generando en México lo que ha dado en llamarse “desempleo ilustrado”.

Perfil educativo de la fuerza de trabajo

Quienes se incorporaron a la población económicamente activa durante la década obtuvieron, en promedio, una escolaridad superior a la de quienes se retiraron o murieren durante ese periodo. El promedio de escolarizada de la fuerza de trabajo pasó de 2.8 a  3.6 grados entre 1960 y 1970.
Parece adecuado suponer que, al menos en algunas ramas de la economía, se pudo haber mejorado la potencialidad productiva de la fuerza de trabajo como consecuencia de la elevación de su nivel promedio de escolaridad.

Egreso escolar y movilidad social

Durante la década de los sesenta se manifestó en el país una tendencia hacia el mejoramiento general de los niveles de instrucción de los recursos humanos, puesto que los estratos de la población económicamente activa que cuentan con mayores niveles de escolaridad crecieron más rápidamente que los demás.
Se considera que las tendencias hacia una escolarización creciente de la fuerza de trabajo serían compatibles con la función que se atribuye al sistema escolar como agente de la movilidad social, si todos los egresados de dicho sistema tuviesen efectivamente las mismas posibilidades de percibir ingresos adicionales proporcionales a los costos marginales incurridos al adquirir su educación.
En el cuadro III.3, que aparece en el texto, se aprecia que no todos los egresados del sistema educativo tuvieran las mismas probabilidades de ingresar a la población económicamente activa.
La distribución del egreso escolar, según sus grados de instrucción, es muy distinta de la de quienes ingresaron a la población económicamente activa.
Los individuos con reducidos niveles de escolaridad reúnen dos características importantes: proceden de las clases sociales más desfavorecidas y son las más numerosas. Entonces, si las oportunidades escolares que recibieron les resultaron poco relevantes en el mercado de trabajo, el sistema escolar no funcionó eficientemente para ellos como un elemento facilitador de la movilidad social intergeneracional.

Efectos de la expansión escolar en la distribución del ingreso

Crecimiento del ingreso promedio de la PEA en los distintos estratos educativos

En el capítulo III.9 se aprecia que sólo los individuos comprendidos dentro del estrato correspondiente a la enseñanza superior incrementaron su ingreso promedio a una velocidad más rápida que la del promedio general.

Cambios en la distribución de la PEA en torno al ingreso promedio general, y el ingreso promedio

En el cuadro III.10 aparecen las proporciones de la PEA en cada estrato escolar, que en 1960 y 1970 percibían: ingresos inferiores al promedio nacional, ingresos comprendidos entre el promedio y el doble del promedio, ingresos comprendidos entre el doble y el cuádruple del promedio, e ingresos superiores al cuádruple del mismo.
 En dicho cuadro se aprecian con facilidad:
Las proporciones de los estratos I,II y V que perciben ingresos inferiores al promedio nacional permanecieron prácticamente constante a lo largo de la década. En cambio en los estratos III y IV dichas proporciones aumentaron significativamente.
Mientras que las proporciones de los integrantes de los estratos I, II, que perciben ingresos superiores al cuádruple del promedio de la población económicamente activa disminuyeron durante la década.

Cambios en la distribución de la PEA en torno al ingreso promedio de cada categoría

Al observar el cuadro III.11, se advierte que en los tres primeros estratos las proporciones representadas por los individuos que perciben ingresos inferiores al promedio de cada categoría tendieron al descenso. En los estratos IV y V sucedió lo contrario.

Cambios en los coeficientes de concentración del ingreso

En 1960 el ingreso estaba más concentrado en las categorías escolares inferiores y el 1970 ocurrió lo contrario.

Relaciones entre la absorción del egreso escolar y la distribución del ingreso: esquema interpretativo

Debe recordarse que las relaciones existentes entre los ingresos promedio de los integrantes de todas las categorías escolares  que preceden a la enseñanza superior, y el ingreso promedio de la población económicamente activa, disminuyeron durante la década. Esta disminución fue prácticamente imperceptible en el caso de los estratos I y II y muy importante en los estratos III y IV.
 El hecho de que el ingreso relativo de los integrantes de los estratos escolares inferiores haya permanecido prácticamente constante durante la década, debe atribuirse, seguramente, a las políticas de protección del salario mínimo.
Mediante las políticas mencionadas, se pudo haber desalentado la propensión a ofrecer plazas laborales a personas pertenecientes a estas categorías educativas. Es posible que, a través del tiempo, los empleadores hayan tendido a ofrecer a individuos con más escolaridad algunas oportunidades de trabajo, semejantes a las que hasta entonces habían aprovechado las personas con menores niveles de instrucción.
En el texto se dice que si de alguna manera se lograra eliminar el abandono del sistema escolar que ocurre con anterioridad al sexto grado de primeria, los nuevos egresados del nivel primario encontrarían, al tratar de incorporarse al mercado de trabajo, dificultades semejantes a las que tienen ahora quienes tratan de hacerlo con menores niveles de instrucción.
En el caso de los estratos escolares inferiores, los empleadores son forzados  mantener constante el precio relativo de la fuerza de trabajo, a pesar de la abundancia de dicho factor. Por tanto, ellos deciden desplazar la demanda hacia mano de obra mejor cualificada, la cual, en los términos aquí utilizados, corresponde a las categorías III y IV.
Esto sería responsable del comportamiento observado en el ingreso de los individuos pertenecientes a las categorías escolares III y IV, pues, algunos de estos individuos estarían desempeñando en los mercados de trabajo funciones y percibiendo remuneraciones que antes habían correspondido al personal de las categorías educativas inferiores.
Que los ingresos de los individuos pertenecientes a cada una de las categorías educativas consideradas se encuentren estratificados se debería a que hayan obtenido mayores niveles de escolaridad, le educación de calidad y la más acorde con las necesidades del mercado de trabajo, dispongan también de mayor capacidad para mejorar su productividad o por lo menos sus respectivos ingresos.
Si  a través del tiempo los integrantes de las categorías educativas inferiores están siendo sustituidos por los de las intermedias, puede suponerse que, los individuos con menos calificación están siendo remplazados por los más cualificados.
Se ha llegado reiteradamente a la conclusión de que la posición social de la familia de cada individuo determina, a través de diversos mecanismos, sus oportunidades de educarse, sus posibilidades de aprender, de tener acceso a un establecimiento escolar de mayor prestigio.

Conclusiones

Existe un desequilibrio evidente entre la estructura del sistema escolar y la de los mercados de trabajo, que causa el desaprovechamiento de la mayor parte de los recursos humanos del país y el deterioro del precio de mercado de mano de obra con enseñanza media.
El poder diferencial con que acuden a los mercados de trabajo quienes tienen también el poder necesario para aprovechar las oportunidades educativas más prestigiadas.
No es probable que el desequilibrio mencionado se corrija sustancialmente si solo se mejoran las tasas de retención del sistema escolar, mientras que a los factores determinantes de la demanda y del trabajo y el acceso a las oportunidades educativas se sigan comportando como lo han hecho hasta ahora.
Si sólo se logra dicha mejoría, tendrá a ocurrir lo siguiente: Se seguirá manteniendo constante el ingreso relativo de quienes adquieren poca escolaridad; los nuevos egresados de la enseñanza media recibirán aproximadamente ingresos que con anterioridad habían correspondido a quienes obtuvieron menores niveles de instrucción; se iniciaría un deterioro del ingreso relativo de quienes logran acceso al nivel superior de enseñanza y en el futuro, las personas que disfruten de una mejor posición  socioeconómica sean también las últimas que, finalmente, resientan las consecuencias de estos procesos.
La política escolar tiene en sí misma una capacidad muy limitada para combatir los problemas de desempleo. Las raíces de estos problemas se encuentran en el comportamiento del sistema económico y en el sistema político que lo rige.          

Muñoz, Carlos (1996). Capítulo I: Análisis del papel de la educación formal en la transmisión intergeneracional de las desigualdades sociales: El caso de México(1958-1970). En Origen y Consecuencias de las desigualdades educativas. (pp. 17 - 63). México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.
Opinión


Como vimos en el capítulo, la expansión escolar en los sesentas no favoreció la movilidad social intergeneracional. Se detectó además que cuando más pobreza había, existía más población económicamente activa, debido obviamente a que debían trabajar para poder obtener ingresos en sus familias, lo cual les impedía seguir estudiando porque esto generaría un gasto más. También vimos que cuando un individuo alcanzaba más alto nivel  de educación más posibilidades tenía de obtener un empleo, porque se consideraba, como hasta ahora, más preparado y capacitado a aquél que había avanzado más en su preparación académica. Lo más importante que se recalca es que los salarios de la población más pobre del país eran más bajos, por lo mismo de que muchos eran analfabetas o sólo tenían estudios de primaria, ye en ocasiones hasta incompleta y debido a la competencia que tuvieron con otros de mejor economía, y por tanto, mejor nivel educativo. Lo que nos indica que el nivel de escolaridad determina en gran parte el tipo de empleo y salario de una persona, por lo que es más conveniente cursar no sólo la educación básica, sino también como mínimo la preparatoria, que es el grado de escolaridad mínimo que se pide hoy en día; sin embargo en el caso de la población pobre no es posible que con su economía reducida le den la oportunidad de estudiar a sus hijos, solo si  obtienen una beca que les pueda financiar sus estudios. Por lo que la desigualdad económica que se ha venido dando desde épocas anteriores no ha podido disminuir, porque si bien es cierto que quien estudia más gana mejor, es decir, su trabajo es bien remunerado, también es verdad que muchas familias no toman en cuenta a la educación como una forma de obtener mejor trabajo porque piensan primero en la inversión que tienen que hacer para que sus hijos estudien, además de que no quieren "arriesgar" esta inversión ya que les preocupa que su hijo pueda tardar mucho en conseguir empleo, optando mejor por mandarlos a trabajar desde pequeños aunque reciban un sueldo inferior a lo que merecieran. Este capítulo lo podemos relacionar con la noticia publicada el 14 de septiembre, en el informador.com, (Inequidad y pobreza aumentan rezago educativo), donde nos dice que debido a la pobreza que viven los padres de familia los niños no acuden a la escuela  o tienen bajos rendimientos escolares, por lo que solo alcanzan a terminar la educación básica o a dejarla incompleta, lo cual le impide poder aspirar a una carrera universitaria y mucho menos a un empleo bien remunerado, esta noticia en general se puede aplicar a los tres capítulos porque habla de la desventaja en la que se encuentran los más pobres en cuanto a recibir educación de calidad y mejorar sus condiciones de vida, nos dice que se debe promover una mejor educación para las zonas donde hay rezago y apoyar a los alumnos para que alcancen mejores niveles de educación.

CAPÍTULO II: FACTORES DETERMINANTEES DE LAS DESIGUALDADES DEL RENDIMIENTO ESCOLAR EN LA EDUCACIÓN PRIMARIA


La investigación de las relaciones existentes entre el rendimiento escolar, características individuales de los estudiantes, las de su ambiente de educación y los recursos humanos y físicos de las escuelas, han llamado la atención de educadores y especialistas en otras ramas, por lo que en los siguientes apartados se describe el estado de dicha investigación.

Problemas conceptuales

El primer problema que enfrenta quien intenta realizar una investigación de este tipo es la ausencia de un criterio plenamente aceptado para definir el rendimiento escolar o su variable dependiente. Para resolver este problema Benjamín S. Bloom propone dos taxonomías: la primera en dimensión cognoscitiva de la enseñanza y la segunda en su dimensión afectiva, originando ciertas controversias en la opinión de varios autores con dicha división, llegando a tal punto de concluir que no se dispone de una teoría que permita identificar las condiciones que realmente contribuyan al aprendizaje.
Otro problema será el carecer de instrumentos que permitan medir fidedignamente una serie de variables cuya incidencia en los rendimientos escolares pueda estar relativamente a salvo de discusiones teóricas. Sin embargo, aunque el trabajo tiene límites sus resultados no son inútiles.

Desarrollos metodológicos

Los avances metodológicos logrados en estas investigaciones se refieren a las técnicas  que se han aplicado a los datos obtenidos. Hasta los años sesenta éstos se basaban en comparaciones de control y experimentales, aunque éstos no podían garantizar las bases necesarias para poder generalizar las conclusiones que se obtienen de ellas, pues la forma de control de los factores considerados como parámetros de la investigación no resulta adecuada para asegurar que todas circunstancias sean iguales en todas las instituciones según su “Igualdad de condiciones”. Se sustituyó el diseño en que se asignaban aleatoriamente los componentes de los grupos experimentales y de control se introdujo la utilización de otros métodos de análisis estadísticos, como: el de la covarianza, diseños transeccionales en muestras de largo alcance así como el  análisis estadístico en distribuciones multivariadas, y la más reciente  investigación que ha seguido en estos lineamientos fue la Encuesta sobre la igualdad de oportunidades educativas (Informe Coleman) desarrollada en los Estados Unidos. Esta investigación se basa en una ecuación de regresión lineal.

Modelo aplicado y descripción de variables

La finalidad de este estudio proporcionara instrumentos auxiliares en la toma de decisiones en materia de política escolar. Así, el modelo aplicado en el estudio es una ecuación de regresión lineal múltiple: Y = B0 + B1(Xe) + B2 (Xp) + B3 (X1) +B4(Xm) + B5(Xa) ± E; donde la variable dependiente es el “aprovechamiento escolar”.
Un estudio que realizó María Ibarrola en la ciudad de México indica que los aspectos relacionados con la dimensión afectiva de la educación asociados con el nivel socioeconómico de los estudiantes y forman así parte del conjunto de factores que determinan el logro de los objetivos puramente cognoscitivos.
En el estudio el aprovechamiento escolar fue definido como el índice promedio que obtuvieron los alumnos investigados al contestar una prueba de aritmética y geometría y una de lengua.
Al aplicar el estudio fue posible emplear las mismas pruebas a todos los alumnos del mismo grado escolar, las cuales consistieron en un conjunto de pruebas pedagógicas experimentales elaboradas conforme a los programas de estudio que la SEP ha señalado para cada una de los grados escolares.
Las pruebas constaban de las siguientes áreas: Aritmética y Geometría contenían nociones y conceptos, geometría, mecanizaciones y problemas; Lenguaje presentaba lectura en silencio, información gramatical y ortografía.
Para obtener las “variables independientes” de la investigación se aplicaron tres cuestionarios, los cuales sirvieron para construir las 11 variables explicativas que a continuación se enuncian: 1. Características del edificio escolar y del salón de clase, la cual se subdivide en dos categorías a) Características higiénicas  y anexos del plantel escolar y b) Condiciones del salón de clase; 2. Características de los recursos didácticos; 3. Escolaridad del maestro;  4. Habilidades del maestro; 5. Experiencia del maestro; 6. Puntualidad y asistencia del maestro; 7. Actitudes de colaboración y relaciones del maestro con los demás; 8. Planeación y organización de las labores escolares; 9. Ejecución de las actividades en el salón de clase; 10. Evaluación del trabajo escolar y 11. Otras actividades escolares y extraescolares.

Diseño de la Encuesta

Además de las 11 variables antes mencionadas se tomaron en cuenta otras dos, el nivel socioeconómico de los estudiantes y sus correlativos afectivos, nutricionales, mentales, etc. Éstas no aparecen en la clasificación porque se decidió mantener constantes estos fenómenos, para evitar problemas de multicolinearidad. Para lograr lo antes mencionado se integró la muestra con alumnos que pertenecen al mismo nivel socioeconómico. Tales alumnos pertenecen a un grupo de escuelas particulares de la Cd. De México, cuyos estudiantes pertenecen a la “clase media baja”.
Para los fines del estudio fueron seleccionadas aleatoriamente 20 escuelas primarias particulares de la Cd. De México, entre 133 instituciones que, forman el estrato “Tipo C”.
De cada escuela se escogieron, al azar, 30 alumnos: 10 de cuarto grado, 10 del quinto y 10 de sexto, por lo que se esperaba una muestra de 600 alumnos y 60 profesores, sin embargo, la muestra definitiva se redujo a 519 alumnos, seleccionados en 52 grupos.
Se decidió evaluar los conocimientos que los alumnos habían adquirido durante el año anterior, es decir, las pruebas aplicadas se referían al tercero, cuarto y quinto grados.

Análisis de los datos

Con la investigación se encontró que el aprovechamiento escolar varía en relación directa con las características del edificio escolar y del aula, con la calidad de los recursos didácticos y con la experiencia del maestro; en tanto que esa misma variable dependiente está inversamente relacionada con las actividades extraescolares.

Interpretación de los resultados y conclusiones

Las características reveladas por el análisis realizado en el estudio son: las escuelas que cuentan con los mejores edificios disponen también de recursos didácticos de mejor calidad y de maestros que tienen niveles más altos de habilidades y más años de servicio.
Sin embargo el análisis no permitió determinar la medida en que los insumos físicos y los recursos humanos de las escuelas inciden, por separado, en el aprovechamiento escolar.
Además, la escolaridad de los maestros está asociada con sus niveles de habilidades y con su experiencia, por lo que no se puede determinar el efecto independiente que cada una de estas características del magisterio ejerce sobre el rendimiento de los alumnos. El nivel de habilidades de los maestros está directamente relacionado con el índice que mide la calidad de la ejecución de su trabajo escolar; mientras que su experiencia está  inversamente correlacionada con dicho índice.
También se observó que a medida que los maestros adquieren más experiencia, parecen tender a confiar más en su propio criterio para evaluar a sus alumnos.
Otro aspecto relevante fue que la encuesta reveló que, a pesar de que las pruebas se aplicaron a grupos de niños que habían aprobado, en su mayoría, los exámenes finales del año anterior, la calificación promedio que éstos obtuvieron en las pruebas en que se baso este estudio fue de 5.74.
A partir de los resultados del estudio se sugiere que se deben localizar las políticas que pueden adoptarse para elevar el aprovechamiento escolar de los alumnos que pertenecen a los grupos sociales menos favorecidos, con la finalidad de propiciar que la educación formal actúe eficientemente como  agente de la movilidad social y ocupacional.
Un análisis más detallado de los datos recogidos ha permitido detectar que la mayoría de estos alumnos no obtiene, los conocimientos que les permitirían ascender con facilidad la escalera del sistema educacional.
Las conclusiones de este estudio subrayan la necesidad de realizar numerosos esfuerzos de investigación que permitan conocer los mecanismos por los cuales las características de los estudiantes predeterminan sus logros educativos, y descubrir si efectivamente existe la posibilidad de introducir en el sistema escolar innovaciones pedagógicas y organizativas que sean capaces de generar efectos relevantes en el aprendizaje de los estudiantes y, en su destino ocupacional. Ya que sólo así se podrían buscar los medios por los cuales sea posible alterar los efectos que aquí fueron observados.

Muñoz Izquierdo, Carlos (1996). Capítulo II: Factores determinantes de las desigualdades del rendimiento escolar en la educación primaria. En Origen y Consecuencias de las desigualdades educativas. (pp. 64 - 89). México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.

Opinión

Como vimos en este capítulo la influencia que tiene el estado en que se encuentran las instalaciones escolares; los recursos didácticos con los que cuenta y el nivel de preparación del maestro, ya sea sus años de experiencia, como las habilidades que éste haya desarrollado a lo largo de su carrera; así como las actividades extraescolares del alumno,es muy notoria, y está muy ligada al aprovechamiento escolar del alumno, porque si una escuela no cuenta con los recursos básicos para impartir una buena educación, tales como pizarrones, mobiliario en buenas condiciones, aulas bien construidas, una televisión para las telesecundarias, centros de cómputo, libros de consulta, entre otras cosas, el alumno se va a ver afectado en su aprendizaje, porque si el maestro, por ejemplo, está acostumbrado a dar sus clases utilizando diapositivas para mostrarle imágenes a sus alumnos y que éstos puedan comprender mejor la información, pero en la escuela que le haya tocado no hay computadoras, el va a tener que buscar otras alternativas ya menos eficientes para enseñarle a sus alumnos, quizá solo con información en el pizarrón y dibujos animados, ya más alejados de la realidad. Así también, como mencioné en la noticia del día 31 de agosto, (Entregan apoyo de mobiliario y equipo a 303 escuelas de Zapopan), es muy importante que los alumnos tengan en buenas condiciones su mobiliario, porque aunque este puede ser un factor que no influya directamente en el rendimiento escolar de un niño, si le afecta en sus niveles de concentración en la clase y realización de trabajos y actividades en clase. También es cierto que en una escuela donde hay mucho material tanto para los alumnos como para los maestros, es decir, que la escuela esté bien equipada, el nivel de conocimientos en los niños y jóvenes va a ser más alto que el de los niños que viven en zonas marginadas, el niño que va a una escuela más desarrollada, va a tener más contacto con las tecnologías, va a saber investigar y utilizar una computadora, tendrá acceso a más libros, porque seguramente habrá bibliotecas mejor equipadas en donde vive y el maestro tendrá más recursos para hacer dinámicas e interesantes sus clases. Dentro de este tema, puede entrar el nivel de marginación que vimos en clase, porque donde haya mucha marginación (en la zona sur del país, por ejemplo), habrá menos recursos dentro de las escuelas que haya, por ejemplo, si no hay energía eléctrica, los alumnos no podrán utilizar enciclomedia en sus clases, tampoco utilizar una computadora o una televisión, cosa que va a limitar a los maestros a basarse únicamente en los libros de texto que les lleguen.
También se menciona que la escolaridad de un maestro va a estar asociada con sus niveles de habilidades y experiencia laboral, factor que va a hacer variantes en el aprovechamiento de los alumnos, porque dependiendo de la forma y técnicas que emplee el docente para impartir sus clases el niño va a retener y comprender la información, si por ejemplo, un maestro no explica los contenidos del libro de texto a sus alumnos  y únicamente les dice que hagan resumenes y cuestionarios con base en la información que contiene éste, habrá niños que con leer su libro comprendan la información y aprendan mucho, pero también algunos no entenderán nada y por lo tanto su nivel de aprovechamiento será deficiente, aquí sólo los alumnos que sean autodidactas o que tengan otra persona que les explique, serán los que en verdad aprendan y harán muy buenos trabajos, pero quienes no comprendan entregarán trabajos incompletos o mal hechos. 
Además los datos que indicaron que los alumnos  encuestados que habían aprobado los exámenes finales del año anterior, reprobaron las pruebas pedagógicas nos indican que muchas veces sólo memorizan para el examen y no lo comprenden, lo que ocasiona que cuando tengan que aplicar ese conocimiento ya no lo recuerden; para mejorar dicha situación yo propondría que se implementaran programas como el de Soconusco (publicado en el periódico Diario del Sur, el 8 de septiembre), donde se comenzó a fomentar la lectura en los niños y jóvenes de primaria y secundaria con el fin de lograr que los alumnos sea más analíticos y críticos con lo que leen, lo cual les serviría para estudiar, así no memorizarían la información, sino que la comprenderían  y buscarían una forma de relacionar estos conocimientos con la realidad y así les sería más fácil recordarlo tiempo después del examen.

CAPÍTULO I: ANÁLISIS DEL PAPEL DE LA EDUCACIÓN FORMAL EN LA TRANSMISIÓN INTERGENERACIONAL DE LAS DESIGUALDADES SOCIALES: EL CASO DE MÉXICO (1958-1970)

INTRODUCCIÓN:
En este artículo se sistematizan los resultados de investigaciones a la educación formal en la transmisión de las desigualdades sociales en México, abarcando los periodos de los sexenios de Adolfo López Mateos (1958-1964) y Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), periodo de ejecución del Plan de Once Años para la Expansión y el Mejoramiento de la Educación Primaria.
EXPANSIÓN DEL SISTEMA ESCOLAR, EFICIENCIA INTERNA, FINANCIAMIENTO Y PERSPECTIVAS DE CRECIMIENTO:
Demanda potencial de escolaridad
Ésta comprende la población que se encuentra dentro de los grupos de edad que en un sistema educativo plenamente normalizado estarían incluidos en los distintos niveles escolares, la cual en el periodo analizado pasó de 17 173 506 a 26 555 664 individuos (incremento del 56.6%), en todos los niveles educativos ocasionadas por el incremento demográfico del país del 3.43% anual.
Satisfacción de la demanda potencial de escolaridad
La matrícula del sistema escolar también incrementó sustancialmente, datos obtenidos por el censo de 1970 y las estadísticas continuas de la Secretaría de Industria y Comercio indican, aunque con datos divergentes lo siguiente: según el censo, la demanda satisfecha por el sistema escolar ascendió de 5 301 172 individuos en 1958 a 10 806 329 en 1970 disminuyendo la insatisfacción de la demanda potencial de 69.1% a 59.3% en esos 12 años; por su parte las estadísticas continuas reflejan que el coeficiente de satisfacción de la demanda en todos los niveles pasó de 30.9 a 55.4%.
Al utilizar las dos fuentes citadas se observaron discrepancias en la demanda de escolaridad primaria en el total de alumnos inscritos, principalmente en la matrícula del primer grado, debido a que se registraron edades fuera de la “cohorte demográfica” ocasionadas por  repetición o incorporación tardía de los alumnos; aunque de forma general se observó homogeneidad en la demanda entre todas las entidades federativas en el nivel primario, en la enseñanza media se concluyó que el sistema estaba siendo menos capaz de satisfacer la demanda potencial, y en el nivel superior se vio una evolución durante la década de los sesenta a un ritmo paralelo al del segundo ciclo del nivel medio, ya que ambos incrementaron su matrícula en 300% aproximadamente. Finalmente se dedujo que, aunque el sistema de educación se expandió, la población que había permanecido fuera de éste, aumentó en términos absolutos.
Eficiencia interna y configuración del sistema escolar
La repercusión de la educación formal en la movilidad social también está determinada por la eficiencia interna del sistema escolar. Por lo que se analizó que durante los años 1959-1970, la capacidad de retención intracurricular fue alta en la enseñanza normal, mientras en las preparatorias técnicas se mantuvo en niveles insatisfactorios; en los demás niveles educativos mejoró, más en la primaria, donde pasó de 87.7 a 92%.
Los índices de aprobación mejoraron en casi todos los niveles educativos, permaneciendo constantes en el nivel primario y evolucionando en los demás niveles educativos, debido a la favorable evolución de los índices de deserción,  indicando que probablemente la mejoría haya sido por factores externos al sistema escolar.
Aunque por su incidencia sobre la eficacia interna del sistema, es más importante la deserción intercurricular, las estadísticas no permitieron cuantificar el número exacto de individuos que repetían cada grado escolar, fueron los “cohortes escolares aparentes” los que reflejaron que de cada 109 alumnos que iniciaron su educación primaria en 1959, 22.6 terminaron el sexto grado; 11.6 iniciaron la secundaria y 8.5 la terminaron; 4.3 iniciaron la preparatoria y 3.9 la completaron y 3.5 empezaron alguna carrera universitaria en 1970. Así la eficiencia terminal acumulada fue en 1969 de 3.9% hasta el segundo ciclo de la educación media, 1.8% mejor que la generación que se inscribió a primero de primaria 4 años antes.

Financiamiento del sistema escolar


Durante los 12 años la erogación total del país en el sistema escolar se elevó en 1959 de 2 424.2 millones de pesos a precios corrientes y 2 503.4 millones a precios de 1960 para 1970 a la cantidad de 11 956 y 8 469.4 millones respectivamente (incremento del 12.96% como promedio anual). El gasto educativo por habitante pasó de $34.79  $87.45, en precios de 1950.
De los dos sexenios se pudo observar que en el primero (1959-1964) el gasto educativo nacional creció más rápidamente  que durante el segundo (1965-1970), con una erogación del 16.13% y 7.85% respectivamente. En general, el gasto del Gobierno Federal en educación aumentó 5.6 veces; el de los estatales 4.6 veces y el de los particulares 4.9 veces.
En cuanto al financiamiento de las erogaciones, se advierte que en esos 2 sexenios éste dependió sólo en 61.7 y en 67.4% respectivamente de los Ingresos Efectivos Ordinarios de Ley; a pesar de que estos ingresos aumentaron al mismo ritmo los dos sexenios, los gastos de la SEP crecieron a un ritmo inferior del que registraron durante el primero, por lo que estos gasto se incrementaron en 74.3% entre 1965 y 1970 y 165.3% entre 1959 y 1964.

DISTRIBUCIÓN DE LAS OPORTUNIDADES ESCOLARES Y SOCIALES

Introducción

Aquí se analizan las oportunidades educativas generadas a través de la expansión escolar  y sus efectos, así como la escolaridad dependiendo de 2 aspectos: la oportunidad de tener acceso y perseverar en el sistema educativo, y la de tener acceso a los mercados de trabajo.

Pautas de distribución de oportunidades escolares

Con el fin de determinar el grado de equidad en la escolaridad formal de México, se examinan las oportunidades de escolaridad  desde tres criterios:
- Posición social
- Grado de urbanización/ruralización de la comunidad de residencia
- Características de la región sociogeográfica a que pertenece la comunidad

Distribución de las oportunidades escolares entre los estratos sociales

Para detectar la relación entre la posición social de los individuos y los niveles de escolaridad a los que tienen acceso, se utilizó la única investigación de alcance nacional hasta entonces, conocida como Plan de  Once años,  que sólo abarcaba la primaria; ésta registró que 3 057 596 de los 7 867 869 que integran la cohorte de 6 a 14 años estaban fuera de la escuela, de los que 18% lo estaban por razones socioeconómicas.
En las enseñanzas media y superior, sólo se habían hecho investigaciones en determinadas zonas del país por el Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad de  Nuevo León y el Centro de Investigaciones sobre Población de la Universidad de Texas, las cuales comprobaron que el grado de la escolaridad de los padres son factores determinantes de la distribución de oportunidades escolares.
De las investigaciones de Puente Leyva se dedujo que aunque la distribución de oportunidades de cursar la primaria es favorable para los sectores más pobres, la de los demás niveles es desfavorable, lo cual indica que la distribución de oportunidades de educación gratuita o subsidiada no contribuye significativamente a la movilidad social intergeneracional.

Distribución de las oportunidades escolares en las comunidades urbanas y rurales

Para examinar esta distribución se consideran las relaciones entre la demanda y la oferta escolar, se analizan las pirámides escolares y la eficiencia terminal con que operan las escuelas. Según el censo 1970, el coeficiente de satisfacción pasó entre 1958 y 1970 de 74.4 a 88.4% en las comunidades urbanas y de 46.9 a 65.7% en las rurales; sin embargo, según la Secretaría de Industria y Comercio, este coeficiente permaneció constante en las urbanas (73%) y ascendió de forma menos marcada en las rurales pasando de 46.9 a 58.4%. Según la misma fuente la demanda insatisfecha disminuyó en 126.3 y 335.2 miles de niños en las comunidades urbanas y rurales, respectivamente; mientras que el censo registró un aumento en ambas comunidades. En las matrículas totales, las estadísticas continuas indican que creció a 6.55 y 4.95% anual en urbanas y rurales, en el censo, dicha cifra aumento a 5.3 y 4.2%. En la eficiencia terminal del subsistema urbano, en 1970, fue de 55.4% y la del rural sólo el  10.1% de los alumnos que iniciaron su primaria en 1965. Concluyendo que el ritmo de mejoramiento de las escuelas rurales fue más lento, lo que confirma que se vino desatendiendo la población rural no sólo en la demanda potencial, sino en la retención entre los grados escolares.

Distribución de oportunidades escolares en el espacio sociodemográfico del país

Como consecuencia de la política de desarrollo que siguió México durante varias décadas, se han acentuado las diferencias socioeconómicas entre las regiones que lo forman. James Wilkie, para observar si las oportunidades escolares favorecieron la reducción de estas discrepancias realizó una investigación apoyada en indicadores que permitirían ver el grado de modernización de una subregión, los cuales son:
- Coeficientes de analfabetismo simple respecto de la población de 10 años y más
- Grados de escolaridad cursados por la población de 6 años y más
- Satisfacción de la demanda potencial por escolaridad (primaria, media y superior)
- Coeficientes de regularización obtenidos para 1960-1970

Dichos indicadores tanto en 1960 como en 1970 permanecieron correlacionados con los “índices de pobreza” de Wilkie, lo que indicó que en ambas fechas las oportunidades escolares se distribuyeron prioritariamente en las entidades y regiones más avanzadas, es decir que  la política escolar no actuó como un elemento nivelador en los ambientes educativos y económicos de las regiones del país, sino que  reforzó la dinámica de distanciamiento de éstas.
Entre 1960 y 1970 los indicadores perdieron intensidad ya que la distribución fue proporcionalmente más rápida entre las entidades más rezagadas,  porque las autoridades destinaron más recursos como consecuencia del Plan de Once Años, donde la demanda potencial creció más lentamente en las entidades menos desarrolladas. Todo esto permite inferir que los recursos dedicados a la educación son aprovechados por las entidades más avanzadas y sólo hasta el momento en que dichas entidades han alcanzado niveles de desarrollo alto, los recursos empiezan a fluir hacia las más rezagadas.
Como puede analizarse, la primera condición de la escolaridad como influencia favorable en la movilidad inter e intrageneracional, no se cumplió. Por su parte se indaga si la segunda pudo ser o no satisfecha, observando la repercusión de la escolaridad en la posición social de los individuos y el desarrollo regional de México.



Siguiendo los lineamientos establecidos puede suponerse que la escolaridad de los individuos está asociada con sus ingresos. Para verificar esta hipótesis se analizó una encuesta de alcance nacional realizada en 1964-1965 por la Dirección General de Muestreo, así como la investigación de la Secretaria de Industria y Comercio, la encuesta partió de una muestra probabilística, ambas basadas en poblaciones urbanas y rurales. Al analizar los datos de ambos estudios se le dio validez únicamente a los estratos sociales inferiores y medios debido a que la encuesta fue afectada por una considerable falta de respuestas o evasión de información especialmente en  las familias de mayores ingresos, aún con esto se pudo observar una correlación  entre los niveles de escolaridad y los ingresos percibidos, lo que permitió afirmar que la movilidad socio intergeneracional fue en sentido ascendente ya que las poblaciones económicamente activas de cada entidad desempeñaban ocupaciones superiores a las correspondientes a la generación anterior. Esto como consecuencia del llamado “Efecto certificación” el cual es generado por la competencia al entrar al mercado de trabajo, donde los que lo controlan prefieren a quienes poseen una escolaridad, que aquellos que no la tienen.



Ese mismo enfoque fue aplicado para examinar la relación entre escolaridad y desarrollo regional del país. Con el fin de demostrar que las diferencias entre los productos por trabajador  entre las distintas entidades federativas podían ser explicadas estadísticamente por los cambios observados entre las distintas entidades, estudiando la estructura del trabajo, se diseñó un modelo de regresión cuyas variables fueron:
-Productividad por trabajador (P)
-Promedio de años de escolaridad para la fuerza de trabajo de cada estado (S)
-Proporción que representaba el personal técnico directivo y administrativo (T)
-Porcentaje de la fuerza de trabajo de cada estado (N)
Mediante la inclusión de la S se logró explicar 64.16% de la varianza de P, al agregar N, ésta aumentó a 67.4%, confirmando con estas variables lo que datos estadísticos de los análisis anteriores habían obtenido como resultado.


Diseños longitudinales: educación y posición social 

Las conclusiones que tienen mayor relevancia para este tema son las siguientes:

Cuanta más alta sea la escolaridad alcanzada por el individuo, mayores son sus probabilidades de desempeñar un rango superior al de sus padres.
Para distintas ocupaciones de los padres, es diferente el umbral escolar exigido para que los individuos puedan ascender en la escala ocupacional o permanencia del mismo nivel de sus padres,  la educación universitaria es casi un requisito para no perder la posición alcanzada por la generación anterior. La mayor parte de los individuos encuestados permanecieron en la categoría ocupacional de sus padres.
El hecho de que las categorías ocupacionales tiendan a correlacionarse cada vez más estrechamente relacionadas con la escolaridad adquirida así como sus consecuencias en la continua evaluación de la escolaridad necesaria para ascender ocupacionalmente, refleja que el efecto de certificación se fue acentuando progresivamente.
La proporción de individuos que permanecieron en la misma posición social que sus padres puede deberse a:
Que la densidad escolar de la población económicamente activa era cada vez más alta; las posiciones ocupadas que requieren mayores niveles de escolaridad crecieron más rápidamente que las  que requieren menos niveles; la propensión del mercado de trabajo para aceptar nuevos participantes aumento prácticamente en aportación al número de grados escolares que han cursado. En cualquier caso, los efectos que este fenómeno produjo en la movilidad social son los mismos, cada vez se requirió más escolaridad para obtener acceso al mercado de trabajo y para ascender en la escala ocupacional, así mismo no se cumplió que la movilidad socioeconómica fuera eficiente para la mayoría del país, en ese caso sería necesario desarrollar el mercado laboral al mismo ritmo al que se desenvuelven los flujos de la salida del sistema escolar.

Conclusiones

En el artículo anterior fueron presentados los principales datos necesarios para evaluar el desarrollo del sistema escolar del país desde los puntos de vista de su eficiencia con el crecimiento demográfico, su eficiencia interna y externa. De lo anterior conviene subrayar lo siguiente:

1.-  A pesar de los esfuerzos del Gobierno Federal, la expansión del sistema escolar fue insuficiente para absorber a los a los individuos que se incorporaron durante ese lapso.
2.-  La política de expansión escolar no presto suficiente atención a la eficiencia interna del sistema, principalmente a  la deserción de educación primaria en las zonas rurales, en consecuencia la educación siguió teniendo una  forma piramidal
3.-  La eficiencia del sistema y los índices de satisfacción fue más favorable para las comunidades urbanas que para las rurales
4.-  Los coeficientes de la satisfacción de la demanda educación primaria aumento con mayor rapidez, en comunidades rurales que en urbanas, debido a la menor tasa de crecimiento de demanda potencial en la zonas rurales, ocasionado por la migración interna. Siendo las zonas más económicamente avanzadas quienes desarrollaron con mayor intensidad su educación media y superior, por lo tanto las zonas rezagadas tendieron a acercarse a las más avanzadas.
5.-  Lo anterior impidió que la escolaridad actuara eficientemente en lo que concierne a la movilidad social y del equilibrio regional, las políticas de expansión del sistema escolar tampoco prestaron suficiente atención a la eficiencia externa del sistema, puesto que en ellas no favorecieron la movilidad social ni la redistribución del ingreso en México
6.-  Del análisis se dedujo que el desarrollo educativo del país fue el resultado de la interacción de diversos factores, la mayoría de los que dependió,  del sistema de estratificación social, definida fundamentalmente por las estructuras de poder y propiedad en la sociedad.

De acuerdo con una tabla que registra la influencia del sistema de estratificación social en las oportunidades escolares y ocupacionales se demuestra que, a través de una serie de factores, dicho sistema determina la generación de la demanda efectiva de escolaridad, así como la generación de oferta educativa. Se demuestra que la oferta educativa depende de las políticas de expansión y diversificación del sistema educativo, determinadas a su vez por las políticas generales de asignación de recursos del sector público; todo esto es determinado por el tipo de apoyos que recibe de los sectores que se benefician con las decisiones adoptadas. Las políticas de expansión y diversificación del sistema escolar son determinadas por las de expansión y diversificación del mercado de trabajo. Se identificó que las políticas de empleo fueron responsables de que la escolaridad se hubiera devaluado, como consecuencia de que la tasa de incremento de las oportunidades de empleo productivo haya sido distinta de la velocidad de crecimiento de determinados flujos de individuos que abandonaron el sistema escolar. Por todas las razones ya mencionadas el canal de movilidad social intergeneracional, tendió a reproducir desigualdades  con las de la generación anterior, ya que el poder de la escolaridad no actuó de forma eficiente en todos los sectores.




Muñoz, Carlos (1996). Capítulo I: Análisis del papel de la educación formal en la transmisión intergeneracional de las desigualdades sociales: El caso de México(1958-1970). En Origen y Consecuencias de las desigualdades educativas. (pp.17-63). México, D.F.: Fondo de Cultura Económica.

OPINIÓN

De a cuerdo al capítulo anterior, la demanda potencial de escolaridad es aquella que indica el número de alumnos que deberían estar incluidos en un plantel educativo, es decir, la población que tiene la edad para estar estudiando un determinado grado escolar, lo que indica, como vimos en clase, el número de individuos que necesita recibir educación; de acuerdo a esto, el libro indica que el México dicha demanda no ha podido ser satisfecha como se planeaba, ya que, como vimos en clase, la matrícula que ofertan las escuelas es menor a la de alumnos que habitan un lugar determinado, por lo que muchos niños o jóvenes no ingresan a la escuela; también sucede que por cuestiones económicas, el padre solo manda la hijo a recibir la educación básica obligatoria, habiendo un índice de matrícula más bajo en niveles medio superior y superior; y en casos extremos, el padre solo manda hasta la primaria al hijo porque su economía no da para más y porque la matrícula que oferte su escuela no alcance a abarcar a todos los aspirantes. También, de acuerdo a la noticia que leí el 8 de septiembre, se dice que el índice de analfabetización que hay en nuestro país abarca una cifra considerable del 7% de la población, lo que nos deja claro que, así como en el periodo de tiempo analizado en este libro, sigue habiendo padres de familia que no le conceden el derecho ni ejercen la obligación de mandar a sus hijos a recibir como mínimo educación básica o tan solo la educación primaria para que sus hijos aprendan a leer y escribir, algo que podríamos pensar, con el avance que hay hoy en día, ya no existe, sin embargo es una realidad muy actual.
Además, como hemos visto, a pesar de que la demanda potencial haya tenido mejorías al paso de los años, siguen existiendo problemas como la falta de recursos económicos por parte de las escuelas para poder impartir una mejor educación, ya que siguen existiendo escuelas con un alto índice de rezago debido a que los recursos muchas veces sólo alcanzan para las escuelas que están en mejores condiciones, por lo que, a pesar de que el gasto para la educación por parte del gobierno en el periodo de tiempo que abarca el estudio del libro, dichos recursos no alcanzaron a llegar a las zonas marginadas donde las escuelas reclamaban mejores condiciones, haciendo más grande la distancia que había entre las escuelas más avanzadas con éstas, teniendo mejores posibilidades de educación los que se encontraran en un lugar más desarrollado.
También podemos recalcar que en esta investigación se observó que influye mucho la economía de los padres y su ocupación en el nivel de estudios que alcanzarían sus hijos, siendo que, los de mejor economía lograban terminar una carrera universitaria, y conforme iba bajando la economía, bajaba también el grado de escolaridad de los hijos.
Por último cabe mencionar que, como ya vimos en clase, las matrículas de los niveles básicos aumentaron conforme los años en que se volvieron obligatorios los niveles, así por ejemplo, hubo más niños matriculados en secundaria a partir de que esta se volvió obligatoria; y que el objetivo de expandir el sistema educativo para abarcar todas las zonas del país, no se logró como se esperaba a pesar de los esfuerzos que hicieron los gobiernos durante esos 12 años por lograrlo, lo que impidió que la escolaridad actuara como canal de movilidad social y equilibrio regional.

No pude publicar mis comentarios en los blogs de mis compañeros, pero aquí los dejo:


Arnold:

Coincido contigo en que la desigualdad que se ha venido dando en la educación ha propiciado que las condiciones de pobreza de la población no hayan mejorado desde el los dos sexenios analizados hasta ahora, pienso que si la educación básica que se imparte en zonas marginadas fuera mejor y se le dijera a los niños lo importante que es hoy en día el estudiar, los alumnos también se motivarían por seguir estudiando de más grandes.
En cuanto a tu resumen me pareció que si incluiste las ideas principales de los capítulos, solo algunas faltas de ortografía (acentos)y en algunas partes repites parte de una frase en la misma oración


Andrés:


No sé a qué te refieras al decir que está bien en tu último comentario, pero a mi me parece que aunque es bueno que quienn estudie más obtenga un mejor sueldo, si pensamos en la población con pobreza, sin recursos para obtener una buena educación, estaríamos hablando de una desigualdad de oportunidades en la que sólo se ven beneficiados los de las clases más altas.


Elizabeth:


En tu comentario al segundo capítulo sólo noté una síntesis de éste sin que digas cuál es tu postura ante lo que se menciona ahí, solo cuando mencionas la noticia, faltaría saber algo más sobre lo que te aportó el capítulo.


Gabriela:


Hay algunas faltas de ortografía, en cuanto a tu comentario al primer capítulo, creo que todos recordamos lo visto en clase porque este capítulo está muy ligado a las tablas de las matrículas que estuvimos graficando, además de que, como tu dices, menciona a las personas con pobreza que se ven más afectadas siempre, por la preferencia que se le ha dado a la educación en las zonas más desarrolladas del país.


Francisco


En tu opinión al capítulo III, te equivocaste al especificar de qué capítulo hablabas, y faltó que pusieras tu opinión relacionada a lo que hemos visto en clase y relacionarla con una de las noticias de tu bitácora. En cuanto a tu resumen, hay muy buena información!