martes, 15 de noviembre de 2011

CAPÍTULO V: LA CALIDAD DEPENDE DE TODOS LOS QUE PARTICIPAN EN EL PROCESO.

La calidad la causa el equipo docente

     Un movimiento hacia una mejor calidad del proceso educativo requiere del involucramiento activo de todos los agentes implicados, entre éstos los más importantes son el Director y los maestros; es importante que todos se reúnan en torno a objetivos comunes, que todo el equipo comprenda y comparta el propósito del mejoramiento y entienda bien el papel que le toca desempeñar a cada uno.
No basta con participar. Hay que hacerlo en equipo:
El trabajo en equipo hace que una persona compense con su fuerza la debilidad de otra. Puede haber varios equipos, responsables de diferentes trabajos. Sin embargo, por la estrecha interrelación de las actividades en toda organización, debe establecerse  mecanismos que permitan la comunicación fluida y permanente entre los mismos.
La participación en equipo mejora la calidad de vida en el trabajo:
Las personas e desarrollan, se humanizan a sí mismas y al trabajo cuando participan activa y colectivamente en el mejoramiento de los procesos de trabajo.
Cuando una organización se basa en el control de las personas, se pretende controlar que ellas cumplan su función específica, pero cuando esto sucede cada trabajador se aísla, y pierde tanto la capacidad como el interés por el objetivo de la organización como un todo.
Algunos ejemplos de trabajo en equipo en la escuela:
Participación de los alumnos en el proceso de aprendizaje. El alumno aprende mejor cuando crea su propio conocimiento; por tanto, un equipo puede lograr calidad educativa buscando estrategias y técnicas que complementen este punto.
Fortalecer lectura y escritura. Un gran problema que afecta la calidad educativa es la falta de alfabetismo funcional. En este punto un equipo se puede encargar de buscar una solución eficaz al problema.
Mejorar el entorno físico. El ambiente de trabajo puede propiciar o entorpecer el aprendizaje. Un equipo que puede estar integrado por padres de familia e implementar soluciones a través de distintos mecanismos a este conflicto.
Rezago escolar. Es el problema más grave que ataca a la calidad educativa. En este punto el equipo se puede encargar de analizar dicho problema desde sus causas para que pueda combatirlo y evitarlo.
La participación debe ampliarse a los padres de familia y a otros miembros de la comunidad.
Para mejorar la calidad  de la educación es necesario que la escuela se convierta en una comunidad educativa que permita la relación entre sus actores escolares; es importante conocer que la calidad de educación en una escuela va primeramente propiciada por los interventores  presentes en ella, por ello                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                   es necesario tratar de mejorar relaciones entre dichos actores para garantizar una educación con una calidad mejorada

Schmelkes, Sylvia (1995). Capítulo V: La calidad depende de todos los que participan en el proceso. En Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 55 - 64). México, D.F.: SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).
OPINIÓN:
En este quinto capítulo pienso que es verdaderamente necesaria una buena relación entre los actores educativos para que se pueda desarrollar una educación con calidad, porque si éstos trabajan de forma separada, como analizamos en clase, se puede llegar a crear un gran desorden que origine tensiones entre ambos, como es el caso que analizamos en clase comentando sobre la lectura de Mortimore, donde en una escuela existían divisiones entre los actores, las cuales llegaron al extremo de generar un ambiente pesado en lugar de convivencia, por lo que llegaron a perder alumnos.
También relacionado con la lectura de Mortimore, en este capítulo se nos comentan formas de interacción entre el profesor y alumno así como la importancia de que ésta propicie un buen trabajo por parte del estudiante.
Como se menciona también, no es sólo importante trabajar y ya, sino que se haga en equipo, que todos en conjunto, de acuerdo a un mismo objetivo y con una misma visión, para que así puedan aportar todos ideas que logren mejorar o constantemente a la educación.
Una noticia que puedo relaciónar con este capítulo es la de: Participación de todos para mejorar educación: González, donde precisamente se habla de la necesidad de que participen tanto padres de familia como autoridades gubernamentales, autoridades educativas y sociedad en general para que la educación que se imparta pueda tener calidad, fue lo que dijo Margarita Fernández Penagos en la ciudad de Córdoba.

CAPÍTULO IV: LA CALIDAD ESTÁ EN EL PROCESO.

El mejoramiento de la calidad es un proceso que nunca termina:

     Un  movimiento de búsqueda de la calidad es, un proceso que, una vez iniciado,  nunca termina. No hay “niveles aceptables” de calidad, siempre será posible mejorarlos.
     La constancia es tan importante que no tiene sentido iniciar un proceso de búsqueda de calidad si el personal no tiene intenciones de permanecer en ella durante más de unos años. Puesto que el liderazgo es central en esta exigencia es doblemente fuere para el director.
La calidad está en el proceso:
     El objetivo de todo movimiento por una mayor calidad es mejorar los resultados de aprendizaje de todos los niños. Es el proceso lo que produce esos resultados. Y un movimiento hacia la calidad lo que busca  es mejorar el proceso que produce los resultados.
     Una organización es un proceso porque está constituida por relaciones: con los beneficiarios y entre quienes en ella trabajan. Mejorar la calidad significa optimizar esas relaciones y es el sistema quien favorece un determinado tipo de relaciones.
      Puesto que la calidad es un proceso, ésta tampoco puede asegurarse con inspección, la inspección podrá constatar que la calidad está mal, pero decirlo no resuelve los problemas. Tenemos que mejorar el proceso para esperar resultados mejorados.
     Uno de los procesos importantes es el diseño, con el cual inicia la calidad; otro esencial es el de la enseñanza, que es el proceso de relaciones: maestro-alumno, alumno-alumno, alumno consigo mismo. En la medida en que se mejoren estas relaciones, que logremos elaborar estrategias de enseñanza que propicien  el aprendizaje, estaremos incorporando calidad al proceso.
     El tercer paso central es el de la relación escuela-comunidad y maestro-padres de familia. En la medida en que se fortalezcan y podamos lograr una mejor participación de comunidad y padres de familia en el proceso educativo, y no sólo en el aspecto material de la escuela, estaremos mejorando la calidad.
Schmelkes, Sylvia (1995). Capítulo IV: La calidad está en el proceso. En Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 49 - 54). México, D.F.: SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).
OPINIÓN:
    Como ya habíamos visto en la lectura de “Evaluación del aprendizaje y calidad de la educación básica”, Sylvia (1996), cuando se llevan a cabo evaluaciones para conocer el grado de avance de una determinada escuela en cuanto a si sus estrategias sí dieron el resultado que esperaban, sólo podemos ver los resultados y saber qué tan bien o mal se está, pero no podemos saber si el proceso que se siguió tuvo una o más fallas o en qué parte se encuentran éstas, porque mediante éstas no se evalúan los procesos utilizados, pero, al identificar que los resultados hayan sido demasiado malos, se tiene que averiguar en dónde está la falla y buscar corregirla para poder mejorar la calidad, tema que está tratando la misma autora en este capítulo, donde coincido totalmente con ella en que es el proceso y su planeación los que nos van a dar las pautas para poder dar una educación de calidad.
     También es importante recordar que se debe actuar con constancia, siempre en busca de mejorar la calidad, de identificar cada error de los procesos que utilizamos para impartir una clase, para que en lugar de empeorar nuestra manera de enseñar, vayamos renovando y dándole mayor calidad a éste. Dentro de este proceso se tiene que incluir además a la comunidad y a los padres de familia, donde el profesor debe tener contacto  directo con ellos e incorporarlos para poder saber de sus necesidades, inquietudes o preocupaciones, así como posibles propuestas que puedan contribuir a la mejora de la calidad. Esto último se relaciona con la lectura de Mortimore que nos plantea también la idea de incorporar a nuestros padres en las actividades escolares, no sólo en el aspecto económico sino también en el académico.
     La noticia con la que relaciono este capítulo es: Promueve SEC participación de padres de familia de comunidades indígenas en el proceso educativo, donde precisamente se habla de la forma en que la Secretaría de Educación y Cultura, preocupada por el bienestar de los alumnos de comunidades indígenas, están integrando a los padres de familia a la educación de sus hijos, con la finalidad de que ellos también se vean involucrados en este proceso, esto lo están realizando por medio de talleres en las distintas regiones del estado de Sonora.

CAPÍTULO III: LA CALIDAD EN EL PLANTEL Y EN SU CONTEXTO.

     El enfoque dominante de la planeación educativa consiste en aplicar estrategias uniformes de desarrollo educativo, que ofrezcan un servicio de escolaridad estandarizado, al hacerlo se cometen dos errores:
1.- Se supone que todas las escuelas son similares, de organización completa, un maestro por grado, director de oficio y recursos suficientes para desarrollar el proceso de enseñanza-aprendizaje, pero la realidad de las escuelas en nuestros países es sumamente heterogénea.
2.-Se supone que la demanda educativa está dada de manera idéntica en todas las escuelas, supuesto que es falso, por lo que una misma política educativa para todas las escuelas del país, no puede esperar resultados uniformes en realidades tan distintas.
     El currículum oficial también supone que su importancia es uniforme, que toda la población estará igualmente motivada por lograr los objetivos de aprendizaje; esto no siempre es así, algunos padres se resisten a que se enseñen determinados contenidos o a que se enseñen de determinada manera, en esta situación es necesario conocer y comprender estas expectativas, con el fin de satisfacerlas.
     El primer reto de la búsqueda de calidad es el de adaptar la escuela a la necesidades reales de las familias, a fin de hacerla  más accesible y atractiva.
     El segundo, es hacer del contexto un interlocutor más exigente de los derechos que le corresponden respecto a la educación y a su vez más comprometido con la búsqueda de la calidad.
     La calidad depende de las personas que laboran en la escuela, porque son ellas las que pueden adaptar las medidas uniformes de política a los contextos específicos.
     El salto cualitativo en educación se dará cuando el personal de cada plantel escolar, sea capaz de interactuar adecuadamente con su comunidad.    
     Schmelkes, Sylvia (1995). Capítulo III: La calidad en su plantel y en su contexo. En Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 43 - 47). México, D.F.: SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).
OPINIÓN:
     La forma en que se aborda el tema del contexto social en el que se encuentra una determinada escuela, así como la calidad de la misma, son temas de sumo interés, ya que se encuentran estrechamente ligados el uno del otro, porque como hemos estado viendo a lo largo del curso, las condiciones tanto sociales como económicas que tenga la zona donde se encuentre la escuela determina en gran medida la calidad de la educación que ahí se imparte, como menciona la misma autora en su escrito que analizamos en clase (Evaluación del aprendizaje y calidad de la educación básica), las escuelas que cuentan con menos recursos económicos, como las de zonas marginales, reciben educación de menor calidad que las de zonas urbana de clase media, donde si comparamos a estudiantes del mismo grado escolar podríamos notar que el de la zona marginal sabrá menos que el de la zona urbana.
     Además, al igual que Sylvia, pienso que el hecho de que se generalice sobre la demanda de la educación y la conformación de una escuela no es correcto, porque, como dice, no todas las escuelas son iguales, siempre van a existir variaciones y no tan pequeñas e insignificantes, sino que algunas pueden llegar a ser muy notorias, tal es el caso que menciona sobre que se da por supuesto que todas las escuelas cuentan con un director de oficio y un profesor por cada grado, situación que, como sabemos no es general, no todas las escuelas cuentan con esto, existen por ejemplo las escuelas multigrado donde un solo maestro tiene que dar las clases a todos los grupos, y además fungir como directivo de esa misma escuela. En cuanto a demanda, como nos menciona Schmelkes, no con el simple hecho de que una escuela abra sus puertas ya va a tener población demandante, sino que, dependiendo de sus políticas educativas es como van a terminar de convencer a la población de que esa es una buena opción.
     Para relacionar este capítulo elegí la noticia: Colegios pierden 10 mil alumnos, porque dentro de ésta se contempla una baja en la demanda en escuelas particulares, donde podríamos pensar que, como dice la generalización errónea de la que se habla en este apartado del libro, donde dice que con el hecho de que la institución abra sus puertas, hará que tenga una demanda considerable, además este tipo de escuelas tienen todo tal y como se menciona en la primer generalización, pero debido a falta de dinero por parte de los padres de familia, la demanda ha disminuido para estos colegios, situación que nos comprueba también en este caso, que Sylvia nos está dando datos verídicos y comprobables todavía en la actualidad.

lunes, 14 de noviembre de 2011

CAPÍTULO II: LA CALIDAD PARTE DEL RECONOCIMIENTO DE QUE HAY PROBLEMAS.

Introducción:
     No puede iniciarse un movimiento hacia la calidad si no se reconoce que existen problemas, sin embargo reconocerlo no es suficiente, es necesario hacer algo al respecto. Para esto ningún proceso de mejoramiento de la calidad puede darse sin la participación activa de todos los que laboran en la organización.
Los problemas se resuelven de raíz:
     En un movimiento hacia la calidad, no se trata de reacomodar lo que está mal, sino de eliminar todo aquello que provoca el problema. El rezago escolar es para mucho resultado de que los niños no aprenden, no ponen de su parte. Nosotros como maestros hacemos poco por entender los problemas. Un movimiento hacia la calidad comienza con los problemas que están cerca de nosotros.
Problemas de una escuela:
     Cada escuela es única, la típica no existe. A ésta la definen quienes trabajan en ella, los alumnos, comunidad e interacciones entre todos. Por eso es muy difícil hablar de los problemas que afectan la calidad en términos generales.
      No obstante, hay algunos problemas que atentan la calidad y están presentes en muchas escuelas. Aquí los mencionamos por despertar inquietudes sobre el tipo de problemas que afectan la calidad.
·         La no inscripción. Este problema está en la base de la calidad educativa, porque si la escuela no es capaz de atraer a su demanda potencial, no hay condiciones para que tenga lugar un proceso educativo.
·         Deserción. En América Latina, este es un problema grave. Un porcentaje importante de alumnos abandonaron las aulas antes de terminar la prima, otros desertan cuando ya están en edad de trabajar
·         Reprobación. En muchos casos, es causada por la deserción, pero también es consecuencia del rezago escolar progresivo que un alumno  experimenta a lo largo del año escolar.
·         No aprendizaje. Es la manifestación más tangible de la falta de calidad educativa, muchos egresados de primaria no alcanzan siquiera el nivel de alfabetismo funcional. Sus causas se encuentran en los procesos de enseñanza (deficiente o inadecuada).
·         Equidad. Ésta se refiere a privilegiar a los alumnos capaces de atender y seguir el ritmo del maestro, y en ignorar o desatender a aquellos que muestran dificultades para hacerlo.
·         Ambiente en el que ocurre el aprendizaje. Para que un proceso de aprendizaje real ocurra, es necesario  contar con un ambiente que lo propicie. El ruido excesivo, la falta de iluminación y de limpieza  son obstáculos.
·         Falta de disciplina: Los maestros la señalan como problema fundamental en general el que hay falta de disciplina en un grupo cuando: la escuela no tiene disciplina, cuando no está ocurriendo un proceso de aprendizaje o la combinación de ambas.
·         Tiempo real de enseñanza. Es el espacio destinado al aprendizaje. Si éste se encuentra  reducido es de esperarse que también el aprendizaje se reduzca.
·          Recursos para la enseñanza. Muchas escuelas tienen recursos limitados; éstos son esenciales para propiciar estrategias diferentes  de aprendizaje, que agilicen y vuelvan atractivo el proceso, despierten la participación y creatividad de los alumnos.
·         Relaciones con la comunidad. Las experiencias de la escuela que se proponen interactuar de la manera más cercana con la comunidad y con los padres de familia muestran que, cuando este ocurre, los alumnos aprenden mucho más.
·         Relaciones entre el personal escolar. Cuando el personal labora en equipo, se apoya mutuamente, planea y evalúa en forma compartida, la calidad de los resultados es superior. Por el contrario se pierde este potencial de dinamismo.
     Los anteriores problemas no son los únicos, corresponde a cada escuela identificar sus problemas y analizar sus causas. Un movimiento hacia la calidad comienza cuando se prioriza un problema y se ataca de raíz.
Para solucionar un problema se requiere información:
     En un movimiento hacia la calidad, no se puede trabajar a partir de instituciones, es necesario contar con la información si queremos resolver los problemas a fondo.
     La información que genera la escuela es para el uso de las autoridades del sistema educativo, rara vez la procesa, sólo se usa para hacer grandes concentraciones estadísticas del avance de los sistemas educativos nacionales. Ésta puede servir para conocer mejor los problemas de la escuela, pero no es suficiente, cuando se identifica uno, hay que conseguir  información sobre él, cuantificarlo, dimensionarlo y conocer sus causas, al definirlas, ésas pueden ser arrancadas de raíz.

Schmelkes, Sylvia (1995). Capítulo II: La calidad parte del reconocimiento de que hay problemas. En Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 31 - 42). México, D.F.: SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).
OPINIÓN:
     Dentro de este capítulo, Schmelkes aborda los problemas más comunes que impiden una buena calidad educativa, me parece que los menciona de una manera entendible y resalta los aspectos más relevantes de cada uno, de acuerdo con lo que hemos visto en clase, tanto la reprobación como la deserción escolar indican una falla en la calidad de la educación, ya que si ésta ofreciera una enseñanza de calidad, los alumnos comprenderían todos los contenidos que ven en clases y sus resultados serían favorables, no tendrían por qué reprobar ni mucho menos desertar; aunado a esto, hemos visto que muchos profesores no planean su clase, por lo que tampoco distribuyen el tiempo de su clase para realizar actividades que reafirmen los temas que enseñan, sino que, como comentábamos en clases pasadas, llega a improvisar en el aula y los mismos alumnos notan que el maestro no preparó su clase, porque por lo general utilizan el tiempo en pasar lista, revisar actividades y poner cuestionarios sobre algún tema del libro, que muchas veces hasta escogen al azar.
     Dichas situaciones propician que los estudiantes no tengan ningún aprendizaje o que éste sea mínimo, a esto todavía le podemos agregar la falta de equidad con la que se imparte la educación, que fortalece las diferencias existentes entre un alumno y otro, debido a que no se les imparten las clases atendiendo las necesidades de cada joven o niño como individuo, sino que se les educa a todos “por igual”, es decir, a todos se les da una misma explicación, pero si hay personas que no comprenden de esa forma, no se detienen a enseñarle de otra manera para que entienda, sino que, sin importarles si el alumno aprende o no, se siguen con otro contenido, dejando sin compensar ese “hueco” que tendrá el estudiante en el tema anterior.
     La noticia que yo relaciono con este capítulo es la de: Cuestionan a Lujambio por rezago y baja calidad educativa, ya que en ella se habla sobre las causas que ocasionaron una que la calidad en la educación sea menor, aquí se dice que esta deficiencia surgió debido a que hay elevados índices de deserción, falta de equidad e incluso la reprobación, problemas que se mencionan dentro de este apartado como principales problemas que propician una baja calidad educativa, veo que con esta noticia podemos comprobar lo que la autora Sylvia Schmelkes nos dice.

CAPÍTULO I: LA CALIDAD EDUCATIVA MIRA HACIA AFUERA.

Los objetivos de la educación:
     La actividad educativa no tendría sentido si no fuera por sus objetivos respecto de la sociedad, los cuales le dan sentido a la educación, aunque esto parece olvidarse, ya que educamos más para la escuela que para la vida; servimos más al aparato educativo que a la sociedad más amplia.  
En el origen de todo programa educativo, se encuentra la preocupación por el logro de la función social que se le otorga al sistema educativo, y por tanto a cada escuela.
     Es difícil precisar qué se espera de la educación, a los sistemas educativos se les ha pedido muchas cosas (algunas alejadas de su quehacer específico), en torno a objetivos como:
·         Crear identidad nacional.
·         Mejorar el bienestar de la población y oportunidades de empleo de sus egresados.
·         Propiciar movilidad social.
·         Formar ciudadanos democráticos, personas críticas y creativas capaces de  resolver problemas y de seguir estudiando.
·         Formar al alumno en valores.
En el mismo sentido, se le ha atribuido a la escuela la capacidad de:
·         Inculcar la ideología dominante.
·         Seleccionar a quienes podrán llegar a formar parte de la clase dominante y quiénes de los dominados.
·         Legitimizar las diferencias sociales mediante el argumento del “logro” educativo.
·         Dar a la mano de obra capacitación para generar riqueza.
La escuela no es la única responsable y en ocasiones, dado un conjunto de limitaciones, difícilmente puede lograr algo diferente. No puede atribuírsele a la educación la capacidad de transformar la sociedad en la que actúa, sin embargo, recordemos que la educación es el ingrediente sin el cual un proceso de desarrollo carece de la calidad necesaria para hacer a los sujetos agentes activos de su propia transformación y la de su entorno social, cultural y político.
Beneficiarios de la educación:
    El principal beneficiario de la educación es el alumno, el receptor de todo esfuerzo educativo y de todo impulso por mejorar la calidad de la educación. Sin embargo requiere de dos tipos de servicios por parte de la escuela: los que le permitan irse desarrollando como persona, y los que le resulten útiles para su vida adulta.
     También los padres de familia son beneficiarios, son quienes deciden enviar a sus hijos a la escuela, contribuyen para que el proceso educativo rinda frutos; de ellos depende que los alumnos asistan a la escuela, lleguen puntuales y cuenten con lo necesario para aprender. Por otra parte, ejercen la demanda sobre la escuela y exigen a las autoridades su adecuado funcionamiento.
     Son beneficiarios del quehacer educativo los centros de trabajo que les dan empleo, la comunidad en la que el alumno se desempeñará y la escuela que lo recibirá. En términos más amplios es la sociedad la beneficiaria, cuando el alumno egresa, entra a la sociedad para la que fue formado. La calidad de su forma de entrar a ésta es uno de los objetivos principales de la educación. El mejoramiento de la calidad deberá centrarse en satisfacer cada vez mejor a estos beneficiarios.
    Existen también beneficiarios internos como el maestro del grado siguiente, quien recibirá a los alumnos y se verá beneficiado por una educación de calidad o perjudicado por su ausencia; sus expectativas se convierten en un aspecto central por mejorar la calidad dentro del salón de clases.
La centralidad de los beneficiarios:
     El beneficiario juzga la calidad de nuestros servicios y debe representar el interlocutor privilegiado de toda organización por los tres motivos siguientes:
·         Si el que juzga tiene opciones, y su juicio es negativo, abandonará nuestro servicio.
·         Si no tiene opciones, pero tiene derechos y expectativas sobre la calidad del servicio los exigirá por diferentes vías.
·         Si no tiene opciones ni expectativas claras, aunque tenga derechos se conformará con un servicio mediocre o lo rechazará.
Así, el movimiento hacia una mejor calidad educativa debe partir del propósito de satisfacer al beneficiario, para lograrlo es necesario conocer mejor sus necesidades, expectativas, preocupaciones e insatisfacciones respecto al servicio.
Es necesario reconocer que la calidad cambia con el tiempo y quien juzga tenderá a ser cada vez más exigente. Por eso un movimiento hacia la calidad es una trayectoria en espiral ascendente. Una vez iniciado, lo único que se puede lograr es más calidad.
Los beneficiarios y el plantel escolar:
El plantel escolar debe preguntase sobre los requerimientos de sus beneficiarios, los cuales se resumen en el aprendizaje, además de priorizar la satisfacción de los mismos. Así, la escuela debe preguntarse qué y cómo deben aprender los alumnos, para hacerlo debe tomar en cuenta varios elementos, como el currículum oficial, el cual debe representar sólo un punto de partida. El diálogo con los beneficiarios nos permitirá saber qué priorizar, qué incorporar y cómo proceder para lograr un aprendizaje efectivo en todos los alumnos.
Schmelkes, Sylvia (1995). Capítulo I: La calidad educativa mira hacia afuera. En Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 17 - 30). México, D.F.: SEP. (Biblioteca para la actualización del maestro).
OPINIÓN:
Este primer capítulo me pareció interesante porque habla de la importancia de educar a los alumnos para la vida, no para que aprueben un examen, donde se ha llegado al grado de que un estudiante pueda obtener calificaciones altas y sobresalientes, pero que a la hora de tener que aplicar los conocimientos vistos en clase, no sepa cómo hacerlo, debido a que, con las exigencias a las que fue sometido por parte de sus profesores, se limitó a memorizar los contenidos sin comprenderlos, ocasionando que el buen aprendizaje que reflejaban sus calificaciones fuera falso y que realmente no hubiera comprendido los temas abordados lo suficientemente bien; es por eso que en este capítulo, al igual que en la lectura de Mortimore, con los once factores que debe cumplir una escuela para que pueda ser efectiva, se nos dice que es muy importante involucrar a todos los actores escolares para que, en conjunto logren cambiar la forma de enseñanza-aprendizaje en el aula escolar, buscando estrategias que motiven a los alumnos a estudiar y comprender cada tema que se aborda, para que así, al presentar un examen o al tener que aplicar dicha enseñanza en su vida diaria, pueda reflejar el mismo nivel de conocimientos.
Se habla también de considerar las necesidades de los beneficiarios para poder impartir una educación de calidad, con lo cual coincido, ya que, como hemos visto ya en clases anteriores, no puede haber calidad en la educación cuando no se adapta a las condiciones y contexto social de la zona en que se está impartiendo la educación, es decir, se debe considerar tanto el tipo de material con el que se cuenta en una determinada escuela, como las condiciones económicas de los alumnos y, por tanto de sus padres, así como su grado de escolaridad para notar en qué medida nos podrán apoyar sus papás, para ir mejorando cada vez más la calidad de la educación, ya que como se dice en este capítulo, una vez que comenzamos a impartir educación de calidad, debemos tratar de mantenerla y, sobre todo irla mejorando cada vez más, porque una vez que comenzamos con ésta, nuestra obligación es ir superando cada vez más los niveles de calidad.
A este capítulo lo relaciono con la noticia: Tlaquepaque realiza programa para abatir rezago educativo, ya que en esta noticia se habla sobre la decisión que se tomó en Tlaquepaque de alfabetizar a todos los adultos que se encuentran trabajando en ese municipio, así como a familiares de ellos proporcionándoles educación primaria y secundaria, lo cual considero como un buen paso para comenzar con la satisfacción de necesidades en los beneficiarios de la educación, ya que la sociedad también debe ser tomada en cuenta dentro de la mejora de la educación, además de que esas personas, padres de familia, influirán en el desempeño de sus hijos de forma negativa debido a su baja o nula escolaridad.             

domingo, 13 de noviembre de 2011

"Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas" Sylvia Schmelkes

Introducción:

Cómo entender la calidad de la educación

  El verdadero cambio de nuestra educación es asunto de cada escuela, de las personas que ahí trabajan, y de las relaciones que éstas establezcan entre sí con los alumnos y la comunidad a la que sirven.

  El Sistema Educativo de América Latina ha avanzado en su capacidad de ampliar la cobertura, matrícula, disminuir el analfabetismo, aumentar la escolaridad promedio, pero sin avanzar en la calidad de los aprendizajes; con las desigualdades entre países y sus regiones, la crisis de los 80´s y la disminución de los recursos destinados a la educación provocó que la educación se deteriorara.  
   La calidad que busca la educación básica es la capacidad de proporcionar a los alumnos el dominio de los códigos culturales básicos, capacidades de participación democrática y ciudadana, de resolver problemas y aprender; así como el desarrollo de valores y actitudes; como lo establece la Declaración Mundial de Educación para Todos.
   No podemos aspirar a lograrlo a través de medidas de política educativa estandarizadas y uniformes para las escuelas, ya que son incapaces de asegurar calidad de manera equitativa, la educación verdadera es la que ocurre en el interior de cada sala de clases, su calidad depende de la calidad de las relaciones que se establezcan entre las personas que ahí laboran, con alumnos y  su comunidad. Para hacerlo se basa en la filosofía de la calidad total. Considerando a la escuela como una organización prestadora del servicio educativo básico, sabemos que no está aislada, depende de un sistema educativo más amplio y de éste consigue recursos y apoyos, pero también constreñimientos y limitaciones. Es mucho lo que se puede hacer desde el propio plantel escolar por mejorar la calidad educativa.
   Lo anterior requiere convencimiento y voluntad de cambiar, no se trata de hacer grandes cambios, sino pequeñas mejoras en todas las áreas, con la participación de todos los agentes educativos; necesitamos creer que la falta de calidad es un problema social que genera una persona suspicaz o sumisa, propicia el cinismo y la frustración colectiva; además de convencernos de que de nosotros depende la lucha contra este problema.

 Referencia:

Schmelkes, Sylvia (1995). Introducción: Cómo cambiar la calidad de la educación. En Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 11 - 16). México, D.F.: SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).