viernes, 16 de diciembre de 2011

CAPÍTULO IX: LA CALIDAD NECESITA LA PARTICIPACIÓN DE LA COMUNIDAD

Al inicio de este capítulo la autora señala que el mejoramiento de la calidad no es sólo asunto de la escuela, tanto maestros como padres de familia y alumnos deben involucrarse en el proceso de mejoramiento de la calidad, tomando como punto de partida que la escuela, la comunidad en general y los padres de familia tienen un propósito en común: una educación de calidad para todos.
            Es importante que la comunidad se involucre en la contribución al mejoramiento de la calidad de una escuela, porque existe una estrecha relación entre ellas, ya que la escuela es parte de la comunidad y a su vez ésta es parte de la escuela.
            La autora plantea que “una escuela estrechamente relacionada con su comunidad logrará mejores resultados de aprendizaje” entre sus alumnos (Schmelkes, 1995:104); pues señala que aunque en un país se tengan los mismos programas de estudio, las escuelas no tienen los mismos resultados, ya que cada escuela tiene su propia identidad, la cual está determinada por la comunidad a la que pertenece.
            Después de señalar la importancia que tiene la relación entre la escuela y la comunidad la autora propone cuatro ideas para lograr que los padres de familia se involucren en la escuela y el trabajo escolar de sus hijos, con la primera idea propone que desde el aula se debe relacionar la escuela con la comunidad, al conectar los conocimientos y habilidades que sus alumnos deben aprender con el contexto de la comunidad; involucrando a los padres de familia en las tareas de sus hijos; al invitar a miembros de la comunidad a compartir algún tema relacionado con la comunidad, a través de una clase; por último se deben identificar los problemas de aprendizaje que cada alumno tiene para pedir el apoyo de sus padres.
            Crear un ambiente que favorezca el aprendizaje es la segunda idea que propone Schmelkes para lograr el involucramiento de los padres, con ésta hace énfasis en que es importante orientar a los padres de familia para que ayuden a  propiciar situaciones acordes al proceso de aprendizaje de los alumnos. La orientación que se debe dar a los padres es en función de la importancia que tiene una buena alimentación, la higiene, la prevención de enfermedades, el desarrollo de los niños, un ambiente familiar estable y afectuoso y el apoyo familiar en las tareas escolares en el logro del aprendizaje de calidad. Dichas orientaciones se pueden lograr a través de juntas mensuales (Schmelkes, 1995:108).
            Como tercer punto, la autora señala que es importante solicitar el apoyo de los padres de los niños que tiene mayores problemas con su desempeño escolar, es decir, los padres de los niños rezagados, así mismo propone que si los padres no asisten a las reuniones para conocer la situación de sus hijos el profesor debe ir a la casa de los padres para solicitar su apoyo para ayudar a sus hijos.
            La última idea propuesta por Schmelkes es que los jóvenes también deben apoyar a los niños de primaria, organizando actividades relacionadas con el teatro, la música, el servicio comunitario, etc.
            Todas estas propuestas permiten hacer más fácil y enriquecedora la realización del trabajo académico, así como un proceso de aprendizaje de forma integral en los estudiantes.  

Schmelkes, Sylvia (1995). Capítulo IX: La calidad necesita la participación de la comunidad. En Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas. (pp. 101 -116). México, D.F.: SEP (Biblioteca para la actualización del maestro).

OPINIÓN:

La participación de la comunidad es verdaderamente importante para mejorar la calidad de la educación, además de los padres de familia, y es que muchas de las personas que conforman la sociedad y no tienen hijos en la escuela, no ven la razón de cooperar para darle mantenimiento a las instalaciones de las instituciones públicas, a veces porque creen que ya no necesitarán de esa escuela, si sus hijos ya terminaron de estudiar, pero no toman en cuenta el beneficio que les está dando la escuela, porque es en ella donde se preparan todos los que posteriormente regresan a brindarle servicios a su comunidad, como son doctores, profesores, ingenieros, por mencionar algunos; y si hablamos de los padres de quienes sí admiten que tienen que asistir a la escuela, pero que comúnmente ocupan como pretexto su trabajo para no asistir, cuando a veces sí se puede, que pretenden que sea la escuela quien reeduque a sus hijos y que logre controlarlos e incluso disciplinarlos, cuando el objetivo principal de la educación es darle las herramientas cognoscitivas para  que pueda desenvolverse plenamente en un futuro como ciudadano.

Es por ello que me parece necesario motivar y exhortar no sólo a los padres de familia, sino también a la sociedad en general, para que aporten sus ideas en cuanto a la mejora de la escuela, además de que contribuyan a cuidar las instalaciones. Una vez más pude notar una estrecha relación entre este libro y la lectura de Mortimore, donde nos dice una característica muy similar a lo que se habla en este capítulo, la de colaboración hogar-escuela, donde se menciona que deben participar de manera activa en la escuela los padres de familia, y que tienen que involucrarse en actividades que ayuden a mejorar la salud de sus hijos, su bienestar, y sobre todo que reciban una buena educación.

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